Drones y robots recopilan información sobre la flora y fauna de Galápagos




En los últimos tres años, los científicos de la Fundación Charles Darwin (FCD) lograron mapear la zona húmeda de las islas Santa Cruz, Floreana y Santiago, con la finalidad de determinar la extensión de especies vegetales invasoras en el archipiélago de Galápagos.

Para cumplir con los análisis, se usaron imágenes satelitales que luego fueron ampliadas y detalladas con drones. Carolina Carrión, analista geoespacial, fue quien manejó los sensores remotos de mapeo.

Carrión trabaja junto a Heinke Jäger, que es especialista en especies vegetales invasoras en ecosistemas frágiles. Ellas determinaron los niveles de afectación por la presencia de la mora, guayaba, cedrela, pasto elefante y cascarilla en la zona.

“Siempre que hablamos de plantas invasoras, hablamos de manejo y control, mas no de erradicación, que en este punto es casi imposible”, explica Carrión. Los informes se entregan al Parque Nacional Galápagos para que se realicen las acciones pertinentes.

La fundación cuenta con tres drones semiprofesionales, equipados con cámaras multiespectrales, que están compuestas por ocho canales de color (en vez de tres como es el caso en las imágenes satelitales de Google Earth). Cubren el rango infrarrojo, que caracteriza a especies con distintos niveles de clorofila.

Según Carrión, el caso de la mora es el más preocupante. Cuenta que si se retiran todas las plantas, estas podrían volver a aparecer debido a que hay banco de semillas en el suelo que podrían germinar. La mora forma parte de la cadena alimenticia de los animales que habitan en las islas.

“El mapeo nos sirve para saber dónde están estas plantas invasoras, qué tan grandes son los problemas y cuáles son las especies prioritarias”, explica Carrión. El proyecto se amplió para determinar la extensión y actual de la scalesia, especie endémica que se vio afectada por la invasión de vegetación introducida.

Se determinó mediante los estudios aéreos, que una de las zonas de mayor afectación de la scalesia es en el sector de Los Gemelos, en Santa Cruz. A decir de la especialista, la especie sufrió una reducción poblacional “dramática”.

El proyecto incluye las islas habitadas del archipiélago. Por ahora se realizan trabajos en la parte sur de Isabela y luego continuarán con San Cristobal. La mejor época para volar los drones es entre enero y junio, cuando no llueve.

Durante ese semestre también se aprovecha las condiciones climáticas, para realizar estudios submarinos alrededor del archipiélago. Para esto, también se utiliza la tecnología para realizar estudios, análisis y mapeos específicos.

Mediante submarinos tripulados y robots sumergibles, se desarrolla el proyecto de estudio de montañas bajo el agua. Salomé Buglass es la encargada de la iniciativa, que se inició en el 2015 y gracia al cual se encontraron 31 especies nuevas para la ciencia.

“Llevamos casi tres años haciendo inventarios, la mayoría son especies nuevas para Galápagos y el Ecuador. Otras son nuevas para la ciencia, entre corales, esponjas, ofiuras, camarones, langostas e invertebrados bénticos”, explicó Buglass, bióloga marina.

Por ahora están en proceso para realizar mapas batimétricos que permitan estudiar las estructuras topográficas de los montes submarinos.

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