Tres meses mas de sanción hacia China por parte de Estados Unidos – Novedades Tecnología – Tecnología




Las empresas de Estados Unidos podrán seguir haciendo negocios con el fabricante chino Huawei por lo menos hasta febrero, después de que el Gobierno del presidente Donald Trump extendiera este lunes, por segunda vez, el plazo decretado en mayo antes de una prohibición definitiva.

La administración Trump anunció por primera vez la prohibición a las empresas de EE.UU. de mantener vínculos comerciales con Huawei en mayo de este año, pero desde entonces el gobierno norteamericano ha decretado dos ampliaciones de plazo a esa decisión, que por cierto caducaba este martes.

El Ejecutivo estadounidense aún sospecha de los vínculos de la tecnológica con el Gobierno de China y asegura tener indicios de que Huawei podría usar sus teléfonos móviles y otros equipos tecnológicos para espiar en el extranjero y facilitar la información a los dirigentes del país asiático.

Aunque la cuota de mercado de los teléfonos móviles Huawei en Estados Unidos no alcanza el 1 %, según los datos más recientes de Statcounter, la empresa china sí tiene una fuerte presencia como proveedor de equipamiento de telecomunicaciones en las zonas rurales del país norteamericano.

Sus productos, sustancialmente más baratos que los de la competencia, han permitido el despliegue de redes inalámbricas en grandes extensiones del país escasamente pobladas en las que, de no haber sido por Huawei, estas infraestructuras hubiesen sido prácticamente inviables desde un punto de vista financiero.

The Temporary General License extension will allow carriers to continue to service customers in some of the most remote areas of the U.S. @CommerceGov will continue to monitor sensitive technology exports to ensure that our innovations and national security are not threatened. https://t.co/IqmOP6gixY

— Sec. Wilbur Ross (@SecretaryRoss) November 18, 2019

“La extensión temporal de la licencia general permitirá a las teleoperadoras seguir prestando servicio a los clientes en algunas de las áreas más remotas de EE.UU. quienes en caso contrario se hubiesen quedado desconectados”, aseguró el secretario de Comercio de EE. UU., Wilbur Ross.

Agregó además que el “Departamento de Comercio seguirá vigilando de forma rigurosa las exportaciones de tecnología considerada estratégica para garantizar que quienes quieran amenazar nuestra seguridad nacional no se aprovechen de nuestras innovaciones”.

La decisión del Departamento de Comercio de los EE.UU. de incluir a Huawei en su ‘lista negra’ ha sido más perjudicial para los Estados Unidos que para Huawei

Por su parte, Huawei aseguró en un comunicado que la extensión del plazo “no tendrá, en ningún caso, un impacto sustancial en sus negocios”, pero pese a ello consideró que está recibiendo “un trato injusto” por parte del Gobierno de EE.UU.

Al respecto, el fabricante tecnológico chino dijo que “la decisión del Departamento de Comercio de los EE.UU. de incluir a Huawei en su Lista de Entidades (con las que sus empresas no pueden mantener relaciones comerciales) ha sido más perjudicial para los EE.UU. que para Huawei. Esta decisión ha causado un daño económico significativo a las compañías estadounidenses con las que Huawei hace negocios”.

Además de su presencia en zonas rurales, otro aspecto clave para entender la incidencia de Huawei en la economía de Estados Unidos son los proveedores de componentes tecnológicos y de software, como los fabricantes de chips Intel, Xilinx y Broadcom, y el gigante de internet Google, propietario del sistema operativo Android, presente en los dispositivos de Huawei.

De todos los proveedores estadounidenses de Huawei, Google es el que tiene un perfil más alto, ya que los teléfonos que el fabricante chino vende en todo el mundo (y que son especialmente populares en mercados como Latinoamérica y Europa) llevan preinstalados Android y servicios como Chrome, Gmail, Google Maps, YouTube y la tienda de aplicaciones Google Play.

El veto a Huawei se enmarca en un contexto de guerra comercial entre Estados Unidos y China, que lleva abierta desde el momento en que Trump llegó a la Presidencia, en 2017, y que ha generado aranceles sobre cientos de millones de importaciones chinas a EE.UU. y represalias similares por parte de Pekín.

EFE

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