En Ecuador se realizan estudios de los neutrinos, partículas subatómicas




En el país hay interés por el estudio de los neutrinos. Aunque en Ecuador no es posible realizar investigaciones experimentales sobre estas partículas, porque para ello se requerirían aceleradores de partículas y reactores nucleares, sí se desarrollan estudios teóricos sobre el tema.

En la parte teórica se puede determinar, por ejemplo, la interacción de los neutrinos con la gravitación. De hecho, en el Observatorio Astronómico de Quito existe un equipo que trabaja en modelos cosmológicos y en desarrollar teorías gravitacionales que intentan ir más allá incluso de la Teoría de la Relatividad de Einstein.

Sobre este aspecto, Ericson López, director del Observatorio Astronómico, comenta que un grupo de investigación del Observatorio participa en un proyecto sobre este campo del conocimiento.

Es una colaboración internacional con expertos de Argentina y México, juntos buscan desarrollar aplicaciones de la teoría que trata de adelantar a Albert Einstein. Se trata de la denominada Nueva Teoría de la Gravedad Masiva. En ella se introducen cálculos referidos a partículas elementales hipotéticas que existen en el universo.

En la mayoría de modelos desarrollados se estima que estas partículas son las transmisoras de la interacción gravitatoria. Para ello se aplica la contribución que hacen los neutrinos y cómo interaccionan gravitacionalmente.

López confiesa que no es nada fácil el estudio, porque son modelos teóricos complejos. Se necesita de teorías muy sofisticadas, sobre todo, de un conocimiento profundo de las teorías de la gravitación.

Uno de los objetivos de trabajar con los neutrinos es tratar de explicar la materia oscura, uno de los componentes fundamentales del Universo.

El problema es que no se sabe de qué está hecha esta materia. Hasta ahora solo se conocen cuáles son sus efectos gravitatorios sobre la materia normal. Por el momento, el estudio de los neutrinos es una de las ramas más activas en el mundo de la física.

Hay neutrinos de origen desconocido; otros provienen del Sol. De acuerdo con el científico, estas son micropartículas que nos atraviesan sin que nos demos cuenta siquiera y con presencia constante en el universo.

Previous Cosanga, Píllaro y Panzaleo: su mundo a través de la cerámica
Next Artesanos de Pucará, en Imbabura, buscan atraer al turista