“Soy inocente, desde el primer día que pasó todo lo afirmé, nunca dudé y lo demostré”

“Soy inocente, desde el primer día que pasó todo lo afirmé, nunca dudé y lo demostré”


Culpado injustamente de dopaje, señalado por quienes consideraba amigos, pocos creyeron en su inocencia, así fue la pesadilla que vivió el ciclista Juan José Amador. 
 
Nadie es culpable hasta que demuestre lo contrario y tampoco se deben hacer juicios o señalamientos a una persona cuando los recursos para comprobar su honorabilidad no han sido agotados. Estas afirmaciones encajan perfectamente para hablar de la situación que le sucedió a Juan José Amador, un ciclista caldense de 22 años de edad, quien tristemente fue noticia hace dos años no por un logro deportivo, sino porque la Unión Ciclística Internacional-UCI le informó que había dado positivo en un control antidopaje. Hoy, tras duros meses de luchar contra la adversidad, ganó, demostró que nunca se inyectó sustancias en su organismo y que la boldenona que le encontraron en su cuerpo fue por consumir, mientras no estaba en competencia, carne en un asado, una situación similar a la que el país conoció con el tenista profesional Robert Farah. Esta semana la UCI envió un oficio exonerándolo de toda culpa. 
El Diario habló con esta joven promesa del ciclismo nacional, y en su voz se pudo claramente percibir no el triunfalismo, sino la tranquilidad de haber demostrado cómo en verdad sucedieron las cosas que lo llevaron a afrontar a su corta edad el mayor reto de su vida, dándose además cuenta lo injusto que es muchas veces este mundo, y más si se es deportista. Para fortuna de él y su familia esta prueba la ganó no sobre una línea de meta, pues hasta le tocó bajarse de la bicicleta por bullying, la ganó sobre un escritorio, desde lo judicial, acompañado de un grupo de profesionales que le ayudaron a recoger las evidencias necesarias para demostrar lo contrario a lo que todo mundo pensó… que se había dopado. 
“Esto lo recibo con mucha felicidad, pero también con la mente muy clara que era la respuesta que yo desde un inicio quería y debía recibir porque soy inocente. Desde el primer día que pasó todo, lo afirmé, nunca dudé y lo demostré junto al abogado Alejandro León, planteamos muy bien la defensa”, comentó Amador. 
 
¿Cómo empezó la pesadilla? 
 
Transcurría mitad de año del 2018 cuando Juan José, que corría para el equipo Manzana Postobón, se fue a disputar varias carreras a la China. Tras regresar a Colombia, en octubre fue sometido a varias pruebas. Hasta ahí todo normal, pero lo peor estaba por llegar cuando el 20 de mayo del 2019 la UCI notificó con el resultado de estas muestras que el ciclista del Eje Cafetero había dado positivo de doping por boldenona, producto que hace parte del grupo de los esteroides anabólicos y está prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Sustancia de vida larga que, si su presencia se extiende en el cuerpo a diez semanas, provoca un aumento en la masa muscular. En Colombia su uso veterinario y es de venta libre, por lo que es usada en el ganado, cuya carne al ser consumida por el ser humano es muy probable que aparezcan microorganismos en el cuerpo. Juan José fue suspendido, sintió que el mundo se le venía encima, la tormenta empezó y la lluvia de injustos señalamientos no se hizo esperar, pese a que el deportista de inmediato manifestó que era inocente y que algo raro había pasado. El escándalo fue tanto, que también significó el fin del equipo ProContinental, pues otro ciclista sumó igual situación en el reporte antidoping. 
“Eso afectó mi carrera deportiva un año y cuatro meses sin competir, sin recibir dinero, en donde fui calumniado y se podrán imaginar todo lo que vino de ahí para adelante, que son cosas muy malas para un deportista”, expresó el corredor. Entró en un estado de tristeza, ya no podía competir en el deporte que lo apasionaba, dejó a un lado el caballito de acero. 
 
Y empezó su defensa 
 
Pero Juan José, demostró su fortaleza como si estuviera en carretera y se dio a la tarea de librar una dura lucha que le devolviera su honor. Recolectó un cúmulo de pruebas junto a su abogado; exámenes médicos y asesoría química. Esta labor duró varios meses y junto al material probatorio científico sumó hasta fotografías que sustentaban que había consumido carne en una reunión y este era el motivo de la sustancia en su cuerpo. Casi año y medio de defensa culminó por fortuna con la decisión que esta semana dio a conocer la UCI, Juan José fue exonerado de toda responsabilidad, no se utilizó sustancias prohibidas para mejorar su rendimiento físico. “Todo está súper bien, Dios permite que la verdad salga a la luz. Y esto es lo mejor, la mejor parte, que voy a volver a competir y a volver a ser el mismo de antes, o aún, mucho mejor. 
Ahora, una vez superada esta dura situación, solo piensa en competir, y por eso, empezó su preparación para volver a la carretera, a la Vuelta a la Juventud con un nuevo quipo. 

enmocoa

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